Cultura y paisaje

Mil y un lugares para visitar y disfrutar

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MUSEO DEL PRADO

 

Bartolomé Esteban Murillo nació en Sevilla y fue bautizado allí el 1 de enero de 1618. Su padre, Gaspar Esteban, era barbero-cirujan; su madre, María Pérez Murillo, provenía de una familia de plateros y pintores....

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Pintor español. La primera noticia conocida sobre su vida la proporciona su partida de bautismo, que está fechada el día 1 de enero de 1618, según consta en el archivo de la antigua parroquia de la Magdalena de Sevilla....

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El Buen Pastor

Hacia 1660. Óleo sobre lienzo, 123 x 101,7 cm.

Murillo ha pasado a la historia como uno de los grandes pintores de temas infantiles, y ello no sólo por sus famosas escenas costumbristas protagonizadas por niños, sino también por representaciones como ésta, en la que aparece el Niño Jesús en la metáfora bíblica del buen pastor que apacienta y cuida de sus ovejas. Se trata de un tipo de imágenes de gran éxito entre la sociedad sevillana de la época,.... 

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Rebeca y Eliezer

Hacia 1660. Óleo sobre lienzo, 108 x 151,5 cm.

De entre todos los pintores españoles de su época, Murillo fue uno de los que desarrollaron mayor interés por la representación de la vida cotidiana y los tipos populares. Para ello recurrió, a veces, a escenas de carácter infantil, y en algunas ocasiones hizo uso del Antiguo Testamento, ..... 

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La Virgen del Rosario

1650 - 1655. Óleo sobre lienzo, 166 x 112 cm.

En 1836, el crítico de arte inglés John Ruskin alabó la técnica de Bartolomé Esteban Murillo e identificó el carácter único de su enfoque: Es cierto que sus vírgenes nunca son las diosas-madres de Correggio o Rafael, pero jamás son vulgares: son mortales, pero en sus rasgos mortales se refleja tal luz de santa hermosura, tal belleza de alma dulce, tal amor insondable, que las hace a veces dignas rivales de la imaginación de los más excelsos maestros....

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La Inmaculada Concepción

Hacia 1665. Óleo sobre lienzo, 91 x 70 cm.

Figura de medio cuerpo; delante, el creciente de la luna y a los lados, seis serafines. Los colores de la túnica y el manto, el pelo suelto, las manos entrecruzadas sobre el pecho y la mirada elevada y devota nos indican que estamos en presencia de la Virgen, y la luna creciente nos asegura que estamos ante la Inmaculada Concepción, que en las versiones de cuerpo entero se representa siempre a sus pies.

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Los niños de la concha

Hacia 1670. Óleo sobre lienzo, 104 x 124 cm.

La combinación de realidad tangible con un ambiente visionario y espiritual fue una de las razones de la fascinación que ejercieron las obras de Murillo, muchas de ellas sumamente populares, por lo que la iglesia católica utilizó sus imágenes durante los siguientes tres siglos. Bastantes de sus temas no estaban descritos específicamente en la Biblia…

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TOBAR, ALONSO MIGUEL DE

Aracena, Huelva, 1678 - Madrid, 1758

Pintor español. En 1723, con motivo de haberle sido encomendada la tarea de realizar copias de los retratos regios, se trasladó a Madrid. La habilidad mostrada en dicho trabajo le valió el mote de «Don Alonso, el Copista»... 

Bartolomé Esteban Murillo Siglo XVIII.

Óleo sobre lienzo, 101 x 76 cm.

Copia de gran calidad, en la que aparece el pintor sevillano de medio cuerpo en un marco oval, situando la figura en un marco ilusionista, con efectos de trampantojo. Tobar retrató a importantes personajes de la corte ....

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Sagrada Familia del pajarito

Hacia 1650. Óleo sobre lienzo, 144 x 188 cm.

Murillo no tardó en identificar el tipo de pinturas con las que se sentía más a gusto, pues le daban ocasión para demostrar sus habilidades narrativas, eran magníficamente acogidas por gran parte de la clientela local y, según sus biógrafos, se adaptaban plenamente a su carácter: se trata de escenas religiosas de carácter tierno, interpretadas por personajes en los que se mezcla, de forma muy característica,...

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La Anunciación

Hacia 1650. Óleo sobre lienzo, 183 x 225 cm.

El arcángel Gabriel ha bajado del cielo y se arrodilla para anunciar a María que concebirá a Jesús. Lleva en su mano izquierda unas azucenas alusivas a la pureza y señala con la diestra al Espíritu Santo. La Virgen, que rezaba arrodillada, se lleva las manos al pecho en señal de aceptación. El uso del claroscuro sugiere que se trata de una obra temprana.

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Adoración de los pastores

Hacia 1650. Óleo sobre lienzo, 187 x 228 cm.

Murillo, como muchos otros pintores españoles del siglo XVII, fue muy sensible a la influencia de Ribera, cuyas obras, aunque realizadas en Nápoles, abundaban en las colecciones españolas. Ésta es una de sus pinturas en las que se advierte más claramente este influjo, que se manifiesta tanto en el esquema general de la composición como en la iluminación esencialmente claroscurista o en el gusto por los tipos humanos de raíz popular....

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Cristo en la Cruz

Hacia 1675. Óleo sobre lienzo, 185 x 109 cm.

El fondo nublado y tenebroso crea un contexto dramático donde se expone el sacrificio de Cristo en la cruz. La luz modela su cuerpo, y el breve giro de su torso y sus piernas acentúan la sensación de bulto redondo. Es una de las obras donde mejor se aprecia la influencia en Murillo de las estampas y pinturas de Anton van Dyck.

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Virgen con el Niño (Virgen de la servilleta)

Óleo sobre Lienzo 67 x 72 cm. h. 1666

Procedencia Convento de Capuchinos. Sevilla

Esta popular representación de La Virgen con el Niño pertenece a la serie que realizó Murillo para la iglesia de Capuchinos de Sevilla. Es conocida como La Virgen de la servilleta gracias a una tradición originada a comienzos del siglo XIX según la cual Murillo pintó en una servilleta la popular imagen para el hermano lego encargado del refectorio del convento. La fortuna de esta deliciosa composición se debe a la habilidad de Murillo para mover a la piedad por lo cotidiano, por ese afecto que vincula a la Madre con su Hijo que lleno de curiosidad infantil, parece querer salirse del cuadro. Ambos conectan sus miradas con las del espectador transmitiendo una ternura e intimismo que fueron claves del éxito de la pintura religiosa de Murillo.

(Museo de Bellas Artes de Sevilla)